¿Se reconoce sensación de impotencia al ver que el perro evita saltar, sube escaleras con esfuerzo o cojea al levantarse? La artrosis canina es una de las causas más frecuentes de pérdida de movilidad y calidad de vida en perros urbanos y su detección temprana permite intervenir con opciones que reducen dolor y retrasan el avance.
Preparar un plan práctico y realista para evaluar, tratar y mantener la movilidad del perro permitirá ahorrar visitas innecesarias al veterinario y reducir costes a largo plazo. Las siguientes secciones ofrecen pasos concretos, señales fáciles de comprobar en casa, protocolos escalonados según gravedad y herramientas útiles para dueños ocupados.
Resumen ejecutivo: Artrosis canina en 60 segundos
- La artrosis canina es degeneración del cartílago que causa dolor progresivo y pérdida de movilidad. Detectarla pronto cambia el pronóstico.
- Signos comunes: rigidez al levantarse, cojera intermitente, rechazo a subir escaleras y menor actividad. Observar la rutina diaria es clave.
- Actuar según gravedad: control de peso y ejercicio seguro en fases iniciales; analgésicos y fisioterapia en fases moderadas; valorar cirugía en casos severos.
- Nutrición y suplementos: dieta para pérdida de peso, omega‑3 e condroprotectores con evidencia pueden ayudar, pero comprobar dosificación con veterinario.
- Rutina práctica: chequeos caseros semanales, plan de ejercicio moderado diario y un registro de dolor para comunicar al veterinario.
Síntomas de artrosis canina: cómo detectarla en casa
Signos motores observables
- Cojera intermitente o persistente, especialmente después de ejercicio. Observar si mejora tras descanso.
- Rigidez matutina o tras reposo: el perro tarda más en incorporarse y camina lentamente los primeros minutos.
- Menor disposición al juego o a subir/ bajar escaleras; evita saltos o lugares elevados.
- Cambios en la marcha: piernas arqueadas, paso corto, arrastre de una extremidad.
Signos no motores y comportamiento
- Irritabilidad o menos tolerancia al tacto en zonas articulares. Puede evitar que se le revise una pata.
- Lamedura o mordisqueo de articulaciones: intento de aliviar molestias.
- Dormir más o actividad reducida: ojo con confundir con pereza por la edad.
Checklist rápido para dueños (uso en casa)
- ¿Cambia la forma de levantarse? (sí / no)
- ¿Evita subir escaleras o sofá? (sí / no)
- ¿Muestra cojera tras jugar? (sí / no)
- ¿Se queja al tocar una articulación? (sí / no)
Si la respuesta es "sí" a 2 o más, conviene consultar al veterinario para una evaluación objetiva.
Causas y riesgo de artrosis canina: cuándo ver veterinario
Factores causales y de riesgo
- Edad y desgaste acumulado: la artrosis es más frecuente en perros mayores.
- Sobrepeso y obesidad: factor modificable con gran impacto en la progresión.
- Lesiones articulares previas: luxaciones, fracturas o rupturas de ligamentos (ej. LCA) aumentan el riesgo.
- Conformación y razas predispuestas: razas grandes y de crecimiento rápido suelen desarrollar problemas articulares.
- Actividad inadecuada: ejercicio brusco en cachorros de razas grandes o trabajo intenso sin adaptación.
Cuándo acudir al veterinario (banderas rojas)
- Cojera persistente más de 48–72 horas.
- Dolor intenso que impide ponerse en pie o que empeora progresivamente.
- Pérdida de peso rápida o anorexia asociada.
- Signos de inflamación aguda: articulación notablemente inflamada o caliente.
El veterinario confirmará con examen físico y pruebas complementarias (radiografías en sede, ecografía o análisis de sangre si procede). La radiografía es la herramienta estándar para valorar la artrosis y su grado.

Diagnóstico y grados de artrosis canina (protocolos escalonados)
Grado 0–1: sospecha temprana
- Pruebas: examen físico y radiografías comparativas.
- Intervención recomendada: control de peso, nutrición, ejercicio terapéutico y seguimiento 6–12 semanas.
Grado 2–3: artrosis establecida
- Pruebas: radiografía, posible analgesia de prueba, valoración de fisioterapia.
- Intervención: analgésicos / AINEs bajo supervisión, fisioterapia, suplementos, ajuste de dieta.
Grado 4: artrosis avanzada
- Pruebas: imágenes, posibles derivaciones a cirugía (artroplastia, artrodesis) según articulación.
- Intervención: manejo multimodal (analgesia potente, fisioterapia avanzada, valoración quirúrgica) y adaptación del entorno.
Alimentación y control de peso para artrosis canina
Objetivos nutricionales
- Aliviar carga articular reduciendo peso corporal si existe sobrepeso (pérdida 5–10% puede mejorar movilidad). El control de peso es la medida preventiva más eficaz.
- Aporte suficiente de grasas omega‑3 (EPA/DHA) por su efecto antiinflamatorio en articulaciones.
- Proteína de alta calidad para mantener masa muscular sin exceder calorías.
Dietas y piensos: qué buscar
- Fórmulas para control de peso con alto contenido proteico y menor calorías por ración.
- Añadido de EPA/DHA (consultar etiqueta: mg/kg o mg/100 kcal).
- Evitar dietas caseras sin control: riesgo de déficits y desequilibrios.
Tabla comparativa rápida: tipos de piensos para artrosis
| Tipo de pienso |
Ventaja |
Recomendado para |
| Control de peso (light) |
Menos calorías y más saciedad |
Perros con sobrepeso |
| Medicamentos/receta veterinaria |
Formulado para patologías articulares |
Casos moderados a severos |
| Hipoalergénico |
Reduce riesgo inflamatorio por alergias |
Perros con alergias y artrosis |
Consejos prácticos para pérdida de peso
- Pesar al perro cada 2 semanas y ajustar ración. Uso de báscula en clínica o en casa.
- Evitar premios calóricos: usar porciones de pienso como recompensa.
- Dividir ración diaria en 2–3 tomas para mejorar energía y saciedad.
Ejercicios y rutinas seguras para artrosis canina
Principios básicos
- Movimiento controlado y regular es mejor que ejercicio esporádico intenso.
- Evitar superficies resbaladizas; usar alfombras o botas con suela antideslizante.
- Adaptar la duración y la intensidad según tolerancia: iniciar 5–10 minutos y aumentar gradualmente.
Rutina en casa (ejercicios seguros)
Paseos programados
- Paseos cortos y frecuentes (3–4 veces al día) a ritmo suave-moderado.
Marcha controlada y cambios de dirección
- 10 minutos de paseo con cambios suaves de dirección para mantener movilidad articular sin impacto.
Ejercicios de fortalecimiento (isométricos)
- Sentado‑de pie repetido: 3 series de 5 a 8 repeticiones, con descanso. Mejora cuádriceps y cadera.
- Subir un escalón pequeño (1–2 repeticiones al inicio), supervisado y controlado.
Hidroterapia (si accesible)
- Nadar o caminar en cinta subacuática; reduce carga y mejora fuerza.
Contraindicaciones
- No forzar saltos ni giros bruscos.
- Evitar ejercicio intenso en cachorros de razas grandes hasta que cierre la fase de crecimiento.
Infografía guía rápida de rutina
Paso 1 🐾 → Paso 2 🚶 → Paso 3 🏋️ → ✅ Mejora
- Paso 1 → Evaluar movilidad actual (cheklist semanal).
- Paso 2 → Implementar paseos cortos y ejercicios isométricos diarios.
- Paso 3 → Añadir fisioterapia o hidroterapia si la respuesta es insuficiente.
- ✅ Mejora → Aumento de rango articular y reducción de dolor en semanas.
Rutina segura para artrosis canina
🐶
Diario: 3 paseos suaves de 10–15 min y 5 repeticiones de sentado‑de pie.
💧
2–3 veces/sem: hidroterapia o natación si está disponible.
🩺
Semanal: revisar cojera, apetito y estado de ánimo; anotar cambios.
Tratamientos médicos para artrosis canina: analgésicos y fisioterapia
Enfoque multimodal
- El manejo óptimo combina medicación, terapias físicas y modificaciones ambientales.
Analgésicos y antiinflamatorios
- AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) son la base para controlar dolor inflamatorio; siempre usar según prescripción veterinaria y con seguimiento (pruebas hepáticas/renales en tratamientos prolongados).
- Opioides y gabapentina pueden considerarse para dolor neuropático o cuando AINEs no son suficientes.
- Infiltraciones intraarticulares (ácido hialurónico, corticosteroides) en casos seleccionados y por especialista.
Fisioterapia y rehabilitación
- Modalidades efectivas: ejercicio terapéutico, láser de bajo nivel, electroestimulación, masajes y trabajo en cinta subacuática.
- La fisioterapia mejora fuerza, reduce dolor y retrasa la progresión; requiere plan personalizado.
Costes orientativos (España 2026)
- Consulta veterinaria inicial: 35–70 €.
- Radiografías articulación: 60–150 € según centro.
- AINEs mensuales: 20–60 € (dependiendo del fármaco y tamaño del perro).
- Sesión fisioterapia: 30–70 €.
- Hidroterapia/sesión en clínica: 25–50 €.
Considerar seguro de salud para perros o planes de financiación en clínicas para casos crónicos.
Suplementos, condroprotectores y prevención de artrosis canina
Evidencia y opciones comunes
- Glucosamina y condroitina: estudios muestran efectos modestos; respuesta individual variable. Usar fórmulas con dosificación adecuada.
- Ácidos grasos omega‑3 (EPA/DHA): evidencia moderada en reducción de inflamación articular.
- Ácido hialurónico oral y colágeno hidrolizado: resultados mixtos; más evidencia en formas inyectables.
Comparativa práctica de suplementos (resumen)
- Glucosamina + condroitina: beneficio potencial en articulaciones; mejor resultado con tratamiento prolongado (≥8–12 semanas).
- Omega‑3 (EPA/DHA): recomendado como complemento antiinflamatorio continuo.
- Suplementos con evidencia limitada: MSM, antioxidantes; pueden combinarse pero priorizar omega‑3 y condroprotectores.
Prevención primaria y secundaria
- Prevención primaria: controlar peso desde cachorro, evitar ejercicio excesivo en crecimiento, selección responsable de reproductores.
- Prevención secundaria: detección precoz tras lesión articular, rehabilitación tras cirugía y plan nutricional.
Análisis estratégico: lo que ganas y lo que arriesgas con el manejo de artrosis canina
Beneficios de alto impacto (Cuándo es tu mejor opción) ✅
- Implementar control de peso y ejercicio terapéutico en fase temprana: reduce necesidad de medicación intensiva.
- Uso de fisioterapia junto con AINEs: mejora la movilidad y calidad de vida.
- Suplementación razonada + dieta: reduce inflamación y ralentiza progresión.
Puntos críticos de fracaso (Lo que debes vigilar antes de empezar) ⚠️
- Automedicación sin supervisión veterinaria: riesgo de toxicidad (AINEs) y empeoramiento.
- Dietas caseras mal balanceadas para pérdida de peso: pueden provocar déficits nutricionales.
- Expectativas irreales: la artrosis no siempre se “cura”; el objetivo es control y mejora funcional.
Lo que otros usuarios preguntan sobre Artrosis canina
Cómo saber si mi perro tiene artrosis o solo está viejo
La artrosis es degeneración articular crónica evidente en radiografías; la edad sola no implica artrosis. Observar patrones de dolor y pérdida de función ayuda a diferenciar envejecimiento normal de artrosis progresiva.
Por qué mi perro cojea solo a veces
La cojera intermitente suele indicar dolor mecánico o inflamación fluctuante. Registrar cuándo ocurre (tras ejercicio, por la mañana) ayuda al diagnóstico.
Qué pasa si no trato la artrosis canina
Si no se trata, la artrosis tiende a empeorar, aumentando dolor, pérdida de masa muscular y reducción de calidad de vida; además, el sobrepeso acelera este proceso.
Cómo elegir un condroprotector eficaz
Elegir productos con dosis clínicamente estudiadas (glucosamina, condroitina y/o omega‑3) y pedir consejo veterinario; valorar revisiones de la marca y certificaciones.
Cuál es la diferencia entre fisioterapia y cirugía para artrosis
La fisioterapia busca mejorar función y reducir dolor; la cirugía (reconstrucción o sustitución articular) se considera en casos graves donde el manejo conservador no es suficiente.
Cómo adaptar el hogar para un perro con artrosis
Bajar alturas, usar rampas, camas ortopédicas y suelos antideslizantes mejora confort y reduce riesgo de lesiones.
Conclusión y hoja de ruta
La detección temprana y un plan combinado de control de peso, ejercicio seguro, fisioterapia y medicación cuando procede ofrecen el mayor impacto sobre la progresión y la calidad de vida del perro. Adoptar medidas sencillas hoy evita intervenciones más complejas mañana.
Plan de acción rápido para empezar hoy
- Pesar al perro y hacer el checklist de síntomas (2 minutos).
- Ajustar ración y sustituir premios por porciones de pienso; programar 3 paseos suaves diarios (10 minutos cada uno).
- Anotar en el móvil 2–3 cambios por semana (cojera, apetito, ánimo) y pedir cita veterinaria si hay 2 o más banderas rojas.