¿Te preocupa que la edad de tu perro influya en su riesgo de enfermedades hormonales y no sabes cuándo intensificar los chequeos? Muchos dueños urbanos detectan síntomas tarde; esta guía segmentada por etapas de vida muestra qué vigilar, cuándo pedir análisis y cómo adaptar dieta y ejercicio según cada trastorno endocrino.
Puntos clave: Lo que debes saber en 1 minuto
- Las enfermedades endocrinas varían según la edad: algunas aparecen en adultos jóvenes y otras en perros senior. Vigilancia por etapas reduce coste y riesgo.
- Hipotiroidismo suele aparecer en adultos (3–10 años) y se manifiesta con cambios cutáneos y cansancio; en jóvenes es raro pero posible en ciertas razas.
- Diabetes canina tiene picos en perros maduros y seniors; controlar peso y detectar sed/exceso de micción evita descompensaciones.
- Síndrome de Cushing es más frecuente en perros senior y requiere monitorización de función hepática, control de peso y ajuste de actividad.
- Chequeos hormonales programados por etapas (baseline, 3–7 años, >7 años) permiten detección precoz y ahorro en tratamientos tardíos.
Enfermedades endocrinas comunes según la edad del perro
La prevalencia y presentación de las patologías hormonales cambian con la edad. Tabla comparativa con las enfermedades más relevantes por franja etaria y factores de riesgo:
| Etapa |
Enfermedades endocrinas más probables |
Factores de riesgo |
| Cachorro (0–1 año) |
Congénitos raros (hipoplasia adrenal, anomalías tiroideas) — poco frecuentes |
Razas predispuestas, historial reproductivo |
| Adulto joven (1–3 años) |
Anomalías tiroideas congénitas, raras formas de diabetes tipo juvenil |
Genética, obesidad temprana |
| Adulto (3–7 años) |
Hipotiroidismo (común), diabetes emergente |
Raza, obesidad, medicación previa |
| Senior (7–10 años) |
Síndrome de Cushing, diabetes mellitus, hipotiroidismo |
Edad, factores iatrogénicos (corticoides), comorbilidades |
| Geriátrico (10+ años) |
Mayor riesgo de Cushing, diabetes descompensada, trastornos tiroideos |
Polifarmacia, fallo orgánico |
Fuentes clínicas de referencia: Merck Veterinary Manual y las guías de la WSAVA para protocolos de diagnóstico WSAVA.
Signos de hipotiroidismo en perros jóvenes y mayores
En perros jóvenes
El hipotiroidismo en perros jóvenes es poco frecuente. Cuando aparece suele asociarse a causas congénitas o a enfermedades autoinmunes tempranas. Los signos iniciales pueden ser sutiles: crecimiento lento, pelaje pobre o cambios en la piel y cierta intolerancia al ejercicio. Si se observa retraso en el desarrollo o problemas cutáneos persistentes, solicitar un perfil tiroideo puede descartar causas endocrinas.
En perros mayores
En adultos y seniors el hipotiroidismo es más común y suele presentarse con letargo, aumento de peso sin cambio en la dieta, alopecia simétrica, piel gruesa y, en algunos casos, alteraciones neurológicas (ataxia, convulsiones). La presentación cutánea y el cambio en el metabolismo son los indicios más frecuentes para pedir pruebas (TSH, T4 libre, pruebas complementarias).
Consejo práctico: ante pérdida de pelo simétrica o aumento de peso inexplicado, anotar fecha de inicio y pedir analítica con perfil tiroideo al veterinario. Evitar pruebas hormonales mientras el perro toma medicamentos que interfieren (consultar al clínico).

Diabetes canina: cuándo aparece según la etapa de vida
La diabetes mellitus en perros tiene dos picos epidemiológicos:
- Perros adultos maduros y seniors (más común).
- Raras formas juveniles en razas predispuestas.
Factores que aumentan riesgo: obesidad, pancreatitis crónica, dosis altas o prolongadas de corticoides, predisposición genética (p. ej. razas como Terrier y Schnauzer se observan con cierta frecuencia). La diabetes en hembras intactas puede empeorar tras ciclos hormonales; la neutering puede reducir riesgo en algunos casos.
Signos cardinales: poliuria (más micciones), polidipsia (bebida excesiva), pérdida de peso a pesar de apetito normal o aumentado, y a veces infecciones cutáneas recurrentes. La detección temprana evita las crisis hiperglucémicas y la cetoacidosis.
Diagnóstico básico: glicemia en ayunas, glucosuria, hemograma y bioquímica para evaluar funciones hepática y renal. Para casos complejos, medición de fructosamina ayuda a monitorizar control glucémico a medio plazo.
Referencias: protocolos de diagnóstico recomendados en Merck Vet Manual - Diabetes.
Síndrome de Cushing en perros senior: síntomas y control
El síndrome de Cushing (hiperadrenocorticismo) es predominante en perros mayores y puede ser por hiperplasia/adenoma pituitario o por adenoma/hiperplasia adrenal. Los signos incluyen aumento de apetito, poliuria/polidipsia, abdomen distendido, atrofia muscular, piel fina con pérdida de pelo y infecciones cutáneas recurrentes.
Diagnóstico y monitorización:
- Pruebas de cribado: cortisol urinario:creatinina, test de estimulación con ACTH, test de supresión con dexametasona según protocolo clínico.
- Imágenes: ecografía abdominal o TAC para evaluar la glándula adrenal.
Control y tratamiento:
- Fármacos como trilostano o mitotano según caso y supervisión veterinaria.
- Revisión periódica de electrolitos, función hepática y evaluación clínica.
Consejo práctico: ante signos compatibles en un perro >7 años, solicitar cribado hormonal y valorar derivación a especialista en endocrinología veterinaria. Más info en Merck Veterinary Manual - Endocrinología.
Prevención y chequeos: análisis hormonales por etapas
Plan de chequeos recomendado para dueños urbanos que buscan prevención rentable:
- Cachorros (0–1 año): chequeo general; pruebas hormonales solo si hay signos clínicos o antecedentes familiares.
- Adultos jóvenes (1–3 años): analítica anual general; añadir pruebas tiroideas si hay pérdida de pelo o cambios de comportamiento.
- Adultos (3–7 años): perfil tiroideo si aparecen signos; control de peso y evaluación pancreática si hay historia de pancreatitis.
- Seniors (7+ años): análisis anual o semestral que incluya hemograma, bioquímica, examen de orina y cribado hormonal básico (TSH/T4, glucemia en ayunas, cortisol urinario si hay sospecha).
Algoritmo breve para decidir análisis hormonales:
- ¿Hay signos específicos (sed/exceso de orina, pérdida de pelo simétrica, aumento de apetito/abdomen dilatado)? → Sí: pedir pruebas hormonales dirigidas.
- ¿Edad >7 años aunque sin signos? → Sí: incluir cribado hormonal básico en analítica anual.
- ¿Tratamientos previos con corticoides o historial de pancreatitis? → Añadir monitorización específica (glucemia, enzimas pancreáticas).
Fuentes y guías: ver recomendaciones de la European College of Veterinary Internal Medicine y recursos de Merck para protocolos de cribado: ECVIM.
Checklist: análisis hormonales por etapas
0–3 años
- ✓Analítica general
- ⚠TSH/T4 si signos
- ✗Cribado rutinario tiroideo no obligatorio
>7 años
- ✓Hemograma + bioquímica + orina
- ✓TSH/T4 y glicemia en ayunas
- ⚠Cribado cortisol si signos compatibles
Cómo adaptar dieta y ejercicio según problemas endocrinos
Adaptaciones generales según diagnóstico:
-
Hipotiroidismo: reducir calorías si hay aumento de peso; dietas ricas en ácidos grasos esenciales para mejorar piel y pelaje; evitar suplementos que interfieran con la absorción de levotiroxina (administrar separada 4 horas si aplica). Mantener ejercicio moderado y constante para contrarrestar la tendencia al sedentarismo.
-
Diabetes: fraccionar raciones (2–3 tomas diarias según insulina); preferir dietas con alto contenido en fibra y carbohidratos complejos para estabilizar glucemia; control estricto de peso; ejercicio regular pero evitar esfuerzos intensos justo después de la administración de insulina para prevenir hipoglucemias.
-
Cushing: dietas bajas en calorías si el perro está obesos, control de infecciones cutáneas con alimentos que favorezcan la integridad cutánea; ejercicio ligero y controlado para evitar sarcopenia.
Consejo práctico para dueños ocupados: preparar raciones por adelantado y usar dispensadores programables para mantener horarios constantes; anotar cambios en apetito, sed o comportamiento y llevar registro a cada visita veterinaria.
Ventajas, riesgos y errores comunes
✅ Beneficios / cuándo aplicar
- Chequeos por etapas: permiten detectar enfermedades subclínicas y ahorrar en costes a largo plazo.
- Monitorización estructurada para perros con tratamientos hormonales: mejores resultados y menos efectos adversos.
- Adaptaciones dietéticas simples reducen riesgo de complicaciones (p. ej. estabilizar glucemia).
⚠ Errores que debes evitar / riesgos
- No interpretar pruebas fuera de contexto: niveles hormonales pueden verse alterados por fármacos o enfermedad sistémica.
- Automedicar con suplementos o hierbas que alteren hormonas.
- Retrasar análisis en perros >7 años sin signos: muchas endocrinopatías son tratables si se detectan pronto.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad suele aparecer el hipotiroidismo en perros?
Suele diagnosticarse entre los 3 y 10 años, aunque hay casos raros en perros jóvenes o congénitos; pedir perfil tiroideo ante sospecha.
¿Cómo detectar diabetes en un perro que vive en piso y no sale mucho?
Controlar signos: aumento de la sed, más micciones (aunque la salida sea limitada), pérdida de peso con apetito conservado; pedir glicemia y análisis de orina si hay sospecha.
¿El síndrome de Cushing solo afecta a perros mayores?
Es más frecuente en perros senior, pero pueden verse casos en adultos; la probabilidad aumenta con la edad y con exposición prolongada a corticoides.
¿Con qué frecuencia hacer pruebas hormonales a un perro senior sano?
Se recomienda al menos un cribado anual que incluya hemograma, bioquímica, orina y pruebas hormonales básicas (TSH/T4, glicemia) para perros >7 años.
¿La alimentación casera complica el control de la diabetes?
La alimentación casera puede complicar la estabilidad glucémica por variación en carbohidratos y grasa; si se usa, trabajar con nutricionista veterinario y mantener raciones constantes.
¿Puedo prevenir las endocrinopatías con suplementación?
No hay suplementos que prevengan de forma comprobada hipotiroidismo, diabetes o Cushing; sí ayuda mantener peso ideal y evitar uso innecesario de corticoides.
Siguientes acciones
- Programar una analítica básica si el perro tiene >7 años o muestra cualquiera de los signos descritos.
- Registrar durante 2 semanas sed, micciones, apetito, peso y llevar esos datos a la consulta veterinaria.
- Revisar la dieta y, si el perro está en sobrepeso, implementar un plan de reducción calórica supervisado por el veterinario.