Uno de cada tres perros urbanos sufre sobrepeso: menos energía, más riesgo de enfermedades y dueños preocupados. Quien trata a su perro como familia suele sentirse culpable al ver la báscula subir, con poco tiempo libre y necesidad de soluciones prácticas y seguras que ahorren visitas veterinarias innecesarias y dinero.
Si un perro está pasándose de peso, hay que medir su Índice de Condición Corporal y calcular las calorías: reducir un 10–20% la ingesta incrementando la proteína, aumentar el ejercicio de forma gradual y registrar el peso semanalmente. El control de peso efectivo combina ración calculada, rutina progresiva y ajustes según métricas para adelgazar sin carencias ni riesgos.
Resumen del proceso
El plan tiene cuatro pasos claros: diagnosticar, calcular ración, incorporar ejercicio y hacer seguimiento.
Cada paso incluye métricas semanales y acciones concretas para la vida en ciudad.
Al final hay comparativa de piensos y recetas caseras con costes y macros.
Diagnosticar y medir
Mide ICC, pesa al perro y toma fotos frontal y lateral.
Anota peso y fecha; esto crea una línea base para comparar.
ICC y peso juntos confirman si iniciar el plan.
Calcular ración y déficit
Calcula RER = 70 × (kg^0.75) y aplica un factor según actividad.
Aplica déficit del 10–20% para pérdida segura.
Mantén proteína alta para conservar masa magra.
Ejercicio y seguimiento
Aumenta actividad poco a poco y registra sesiones y tiempo.
Pesa semanalmente y revisa ICC cada dos semanas.
Ajusta ración si la pérdida es demasiado lenta o rápida.
Paso 1: medir y descartar problemas médicos
Confirmar que el sobrepeso es la causa principal evita tratamientos ineficaces.
Pesar, ICC y examen veterinario básico son imprescindibles antes de cambiar la dieta.
Si hay sospecha de enfermedad, pedir analítica antes de restringir calorías.
Cómo hacer el ICC
- Usar escala 1–9: 5 = ideal.
- 6–7: sobrepeso.
- 8–9: obesidad. Palpar costillas: deben sentirse con una capa fina de grasa.
Tomar nota del resultado en la misma escala cada vez.
Cómo pesar correctamente
- Usar báscula doméstica con perro en brazos y restar peso propio si no cabe el animal en la balanza.
- Usar báscula de clínica o tienda de mascotas cuando sea posible.
- Pesar semanalmente siempre a la misma hora y en las mismas condiciones.
Pruebas mínimas antes del plan
Solicitar al veterinario analítica general y función tiroidea si hay sospecha.
La evidencia recomienda descartar hipotiroidismo y diabetes antes de dietas agresivas (WSAVA 2019).
En presencia de dolor articular, incluir valoración de movilidad.
Una regla práctica: pesa y anota fecha y ICC antes de cambiar la ración. Sin esa línea base, no se puede medir si la estrategia funciona.
Paso 2: calcular calorías y ración diaria
La forma más fiable es calcular RER y ajustar por actividad.
RER = 70 × (peso en kg)^0.75.
A partir de RER se define ración de mantenimiento y ración con déficit.
perro 10 kg → RER ≈ 70 × 10^0.75 ≈ 395 kcal/día.
Si es sedentario usar factor 1,2 → mantenimiento ≈ 474 kcal.
Con déficit 15% → objetivo ≈ 403 kcal/día.
Factores por actividad y estado
Sedentario/neutro: RER × 1,2.
Activo: RER × 1,6.
Senior o con bajo músculo: usar factor más bajo y revisar proteína.
Los premios no son extras: suponen kcal reales que rompen el déficit.
Limitar premios a menos del 10% de las kcal durante pérdida de peso.
Registrar siempre las calorías de las órdenes de mesa.

Para convertir el cálculo teórico en una ración calculada realmente personalizada conviene pasar del RER a un MER ajustado por raza, edad, estado reproductivo y nivel de actividad.
- Como guía práctica use rangos: perros muy poco activos o con tendencia a la obesidad: MER = RER × 1,1–1,3
- adulto neuterizado de actividad moderada: MER = RER × 1,3–1,6
- perros muy activos o de trabajo: MER = RER × 1,6–2,0
- seniors con sarcopenia: elegir el extremo inferior del rango y priorizar proteína en la dieta.
Perro mestizo de 8 kg (RER ≈ 70×8^0.75 ≈ 310 kcal). Si es neutro y poco activo, MER objetivo ≈ 310×1,25 = 388 kcal/día. Con una fórmula comercial de 350 kcal/100 g, la ración sería ≈ 111 g/día. Incluir este paso evita estimaciones genéricas y facilita comparar piensos o recetas caseras en función de las calorías por 100 g.
Infografía del proceso
1. Medir
2. Calcular kcal
3. Reducir 10–20%
4. Ejercicio progresivo
Pesar semanal, ICC cada 2 semanas, ajustar ración cada 2–4 semanas.
Paso 3: plan semanal y seguimiento
Un plan ordenado facilita cumplir objetivos sin complicar la vida urbana.
Usar metas semanales y revisar peso cada 7 días.
Revisar ración cada 2–4 semanas según tendencia.
Plan de 12 semanas
Semanas 1–2: establecer línea base y reducir 10% kcal si no hay comorbilidades.
Semanas 3–8: perder 0,5–2% del peso por semana.
Semanas 9–12: estabilizar y preparar mantenimiento.
Registro práctico para la ciudad
Hoja simple: fecha, peso, ICC, kcal diarias, premios, tiempo de paseo.
Fotos frontal/lateral cada 2 semanas para comparar.
Usar alarmas en el móvil para pesar y pasear.
Señales para ajustar ración
Si la pérdida es <0,5%/semana tras 4 semanas, reducir kcal otro 5–10%.
Si la pérdida es >2%/semana, parar reducción y consultar al veterinario.
Si aparece letargo o vómitos, consultar de inmediato.
Un plan semanal detallado reduce la incertidumbre del propietario y facilita el registro del progreso.
- Propuesta práctica de 12 semanas (ejemplo para un perro de 12 kg, pérdida segura objetivo 1%/semana): semanas 1–2: línea base (peso, ICC, fotos) y ajustar ración a déficit inicial del 10% si analítica veterinaria es normal
- semana 3: objetivo −1% (≈ −120 g) y aumentar 10–15% actividad con sesiones fraccionadas
- semanas 4–8: mantener −0,5–1,5%/semana según respuesta, registrar semanalmente: peso, ICC, kcal diarias efectivas (incluyendo premios), minutos de paseo/juego
- semana 9–10: revisar tendencia y planificar mantenimiento parcial (reducción del déficit al 5–7% o ajustar MER)
- semanas 11–12: estabilizar y diseñar ración de mantenimiento
Métricas que anotar cada semana: peso (kg), ICC, % cambio respecto línea base, kcal totales consumidas, minutos de ejercicio diario y notas de apetito/actividad. Este formato convierte la pérdida de peso segura en objetivos cuantificables y fácilmente auditables.
Dietas: pienso, comida húmeda y recetas caseras
Tanto los piensos de dieta como las recetas caseras pueden ser efectivas si cubren nutrientes.
La elección depende de coste, tiempo y necesidad de control calórico.
En España existen normas de etiquetado y comercialización que garantizan información nutricional (Reglamento UE 767/2009).
Tabla comparativa de opciones
| Opción |
Coste estimado/mes |
Ventaja |
Riesgo |
| Pienso dietético (marca veterinaria) |
€40–70 |
Formulado, control kcal sencillo |
Coste superior |
| Pienso premium no dietético |
€30–60 |
Alta palatabilidad, buen perfil |
Control kcal menos preciso |
| Comida casera equilibrada |
€20–50 |
Personalizable, posible ahorro |
Riesgo de desequilibrios sin suplementar |
Costes aproximados para perros de tamaño pequeño-mediano. Los precios varían según marca y zona.
La normativa UE 767/2009 regula etiquetado y comercialización de piensos.
Recetas caseras seguras
Ejemplo básico para perro 10 kg (kcal objetivo ≈ 400): 120 g pechuga pollo cocida, 100 g batata cocida, 50 g verduras variadas, 1 g suplemento multivitamínico.
Macros aproximados: proteína 28–30% de energía, grasas 20–25%.
Suplementar calcio y vitaminas cuando la dieta casera se usa a largo plazo.
Pros y contras reales
Los piensos dietéticos ofrecen garantía nutricional y control fácil de kcal.
La comida casera permite control y ahorro, pero exige seguimiento de micronutrientes.
El error más frecuente es reducir volumen sin ajustar kcal ni macros.
Esto funciona bien en teoría, pero en la práctica muchos propietarios olvidan contar premios y órdenes de mesa.
Un caso habitual: perro mestizo 12 kg que no progresaba hasta que el propietario contó las galletas nocturnas; ajustando premios bajó 6% de su peso en 8 semanas.
Los datos apuntan a que el control estricto de extras es la diferencia entre éxito y estancamiento.
Recetas caseras con calorías y macros calculadas facilitan cumplir la meta energética sin comprometer micronutrientes. Ejemplo 1 (objetivo ≈ 400 kcal/día): 140 g pechuga de pollo cocida (≈ 230 kcal), 100 g batata cocida (≈ 90 kcal), 60 g calabacín y zanahoria (≈ 20 kcal) y 1 cucharadita de aceite de oliva (≈ 40 kcal) → total ≈ 380–400 kcal. Macros aproximados: proteína ≈ 30% de la energía, grasa 20–25%, hidratos 45–50%. Ejemplo 2 (objetivo ≈ 600 kcal/día) escalar: 210 g pollo + 160 g batata + 90 g verduras + 1,5 cdas aceite ≈ 600 kcal. Para uso continuado es imprescindible complementar con un suplemento multivitamínico-mineral canine balanceado (dosis del fabricante) y calcio en las proporciones indicadas por el fabricante del complemento para evitar déficits; a corto plazo estas recetas cubren proteína y energía, pero la suplementación controla micronutrientes indispensables si se usa como dieta completa más allá de unas semanas.
Registrar las calorías de premios y órdenes de mesa en el registro de peso evita desviaciones del plan.
Ejercicio diario y calorías quemadas
Mover más al perro quema calorías y mantiene músculo.
La pauta debe adaptarse al tamaño, edad y estado articular.
Evitar aumentos bruscos de actividad en perros con sobrepeso.
Rutinas urbanas por tamaño
Pequeños: acumular 30–60 minutos diarios en sesiones cortas.
Medianos/grandes: 45–90 minutos, combinando paseo y juego controlado.
Fraccionar la actividad para ajustar a horarios urbanos.
Ejercicio seguro para seniors y perros con movilidad reducida
Preferir paseos suaves, natación y ejercicios de fortalecimiento.
Evitar saltos y terrenos irregulares.
Consultar fisioterapia si hay dolor persistente.
Errores que arruinan el resultado
Contar solo el pienso y olvidar snacks es la causa más frecuente de fracaso.
Reducir drásticamente la comida sin ajustar macros provoca hambre intensa y riesgo de carencias.
Aumentar ejercicio de golpe puede causar lesiones articulares.
Errores alimentarios concretos
No medir la ración con balanza.
Confiar en cucharas o volumétricos de mala precisión.
Ignorar las calorías del aceite, queso o restos de comida.
Errores en actividad y seguimiento
Subir paseos de 0 a 60 minutos sin adaptación.
No registrar peso ni ICC, lo que impide ver tendencias.
Cambiar de dieta cada semana sin estabilidad.
Lo que omiten la mayoría de guías
La mayoría recomienda reducir comida, sin explicar cómo calcular el déficit.
Lo que pocos mencionan es la necesidad de mantener proteína alta.
Los dueños urbanos necesitan plantillas simples y ejemplos por talla.
Cuándo no funciona este método y alternativas
El método no se aplica a cachorros en crecimiento ni a hembras gestantes o lactantes.
Tampoco sirve para perros con insuficiencia renal grave o síndrome metabólico no controlado.
En esos casos seguir protocolos clínicos específicos y supervisión veterinaria.
No aplicar las recomendaciones de restricción calórica en cachorros en crecimiento, hembras gestantes o lactantes, perros con insuficiencia renal avanzada, síndrome metabólico no controlado, o cuando el veterinario indique un plan clínico. En esos casos la dieta debe diseñarla un especialista y vigilarse con analíticas periódicas.
Si se desea ayuda para pasar del cálculo a la práctica, se puede pedir una valoración nutricional en la clínica aportando peso, ICC y fotos recientes; esa consulta permite un plan personalizado.
Síntesis y próximos pasos
Medir ICC y peso hoy crea la base para cualquier cambio.
Calcular RER y aplicar un déficit del 10–20% ofrece un punto de partida seguro.
Pesar semanalmente, contar extras y adaptar la actividad según edad y salud.
Si la pérdida es continua y lenta, el plan funciona. Si hay estancamiento, revisar las calorías ocultas de premios y ajustar la ración en porcentajes pequeños cada 2–4 semanas.
La pérdida segura es del 0,5–2% del peso corporal por semana; pérdidas mayores exigen supervisión veterinaria.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si mi perro tiene sobrepeso?
Pesa al perro y usa ICC 1–9; ICC 6 o más sugiere sobrepeso.
Además compara fotos laterales y palpación de costillas.
Si hay dudas, pedir opinión del veterinario con pesajes y fotos.
¿Cuánto debe bajar por semana sin riesgo?
Objetivo seguro: entre 0,5 y 2% del peso corporal por semana.
Pérdidas mayores requieren evaluación veterinaria inmediata.
Adaptar ritmo según tamaño y edad.
¿Es mejor pienso dietético o comida casera?
Ambas opciones pueden funcionar si cubren nutrientes.
El pienso dietético facilita control de kcal y suele necesitar receta veterinaria.
La comida casera exige suplementación y control por nutricionista canino.
¿Cómo cuento las calorías de los premios?
Anotar marca y gramos y sumar a las kcal diarias.
Evitar que premios superen el 10% de la ingesta durante la dieta.
Usar verduras como premios bajos en kcal cuando sea posible.
¿Qué pruebas pide el veterinario antes de empezar?
Analítica general, perfil tiroideo y glucemia si hay sospecha clínica.
En seniors también valorar función renal y hepática.
Las pruebas guían si es necesario un plan clínico.
¿Qué hago si no baja de peso tras 4 semanas?
Revisar que se cuentan todas las calorías y la actividad.
Si no hay error, reducir kcal otro 5–10% o consultar nutricionista canino.
Descartar problemas médicos que limiten la pérdida.
¿Puedo hacer ejercicio intenso para acelerar la pérdida de peso?
No empezar ejercicio intenso sin adaptación, sobre todo en perros con sobrepeso.
Aumentar actividad gradualmente para evitar lesiones.
Preferir sesiones cortas y frecuentes al inicio.
Referencias y recursos
La AVEPA y el Consejo General de Colegios Veterinarios de España abordan la obesidad como un problema clínico creciente en la práctica (AVEPA, 2018-2020).
La WSAVA publica guías nutricionales que apoyan valorar enfermedad antes de dietas restrictivas.
El Reglamento UE 767/2009 regula el etiquetado de piensos y facilita calcular kcal por 100 g.
Pueden elaborarse un dibujo de la pauta, una plantilla de seguimiento y ejemplos numéricos para usar en la clínica o en casa.